Presentación

Sindéresis es una presentación del Foro Socialista de Ingeniería que se hace a través de distintos medios: Radial por ECOS 93.9 FM en Mérida, Venezuela, los lunes a la 1 p.m; por foros de discusión (foroprofesoral, foroempleados), por Prensa ULA, por APORREA, y por este Blog. Semana a semana traemos a discusión temas políticos de interés internacional, nacional, local (Mérida) o universitario (ULA). Nuestro propósito es el de mantener activa la discusión sobre el Socialismo y las posibilidades de tener un mundo mejor.

En el Foro Socialista de Ingeniería sí creemos. Creemos que a través de la discusión y la confrontación respetuosa de ideas podemos conformar un mundo mejor. Por eso les ofrecemos Sindérsis: la Capacidad para Juzgar Rectamente.

lunes, 29 de septiembre de 2008

LA RAZÓN DE FONDO: LA OTRA INTERVENCIÓN


A continuación proponemos una hipótesis para la consideración de la audiencia ulandina. En el caso de la decisión del TSJ en relación con el Vicerrectorado Académico de la Universidad de Los Andes hubo una fuerte protesta por parte de algunos sectores de esta Universidad y en especial por parte de los grupos hegemónicos. La razón aparente de la protesta es que, según ellos, al dejar al Vicerrector Ruiz en el cargo se estaría cometiendo una intervención del TSJ en los asuntos universitarios internos, lo que representaría una violación de la Autonomía Universitaria.

En un Sindéresis anterior argumentamos sobre la legalidad y pertinencia de la decisión del TSJ y advertimos acerca de la situación de vacío de poder que se estaba produciendo en la Universidad por la suspensión de sesiones del CU. Argumentos similares fueron presentados por distintos actores, entre los cuales hay que destacar la posición unánime asumida por el Consejo del NURR. En estos momentos no parece haber lugar a dudas acerca de que la decisión del TSJ era la única procedente ante la indefinición de las elecciones para el cargo.

Pero más allá de la interpretación que se diera sobre lo acertada de la decisión, llamó mucho la atención la vehemencia con la cual algunos personajes actuaran en este caso, en especial la posición del Rector Bonucci y sus seguidores inmediatos. Llama la atención porque no les molestaba la decisión de otorgar el amparo en cuestión, sino por la continuidad en el cargo de Ruiz. Es bueno destacar en este momento que Ruiz está muy lejos de ser identificado con los sectores revolucionarios y que la incomodidad manifiesta no podía estar asociada ni al individuo ni a su posición política.

Pues bien, ocurrió que al Profesor Ruiz le dieron unas interesantes “vacaciones” y ante la ausencia temporal del Vicerrector Académico, el Administrativo asume el cargo. Apenas se marcho Ruiz le dieron un “golpe de estado” (quizás con su consentimiento). Las direcciones pertenecientes al Vicerrectorado Académico fueron adjudicadas a personas allegadas a Bonucci. De ahí es que surja la siguiente hipótesis: La razón de fondo del beneplácito con la decisión del TSJ de suspender la juramentación del V. Académico y de rechazar la continuidad no es otra cosa que el apropiamiento de nuevos espacios de poder por parte de los grupos hegemónicos encabezados en este momento por el Rector Bonucci. En otras palabras, el asunto de fondo era la intervención del V. Académico.

Esta hipótesis debe evaluarse con detenimiento. En primer lugar, se puede apreciar que la hipótesis tiene cierto nivel de verosimilitud, dada la manera en la cual se desarrollaron los hechos. En segundo lugar, es bueno estudiar las consecuencias de esta intervención y los asuntos morales y académicos involucrados.
Según está establecido en la Ley, la designación de los Directores del área académica es competencia del Rector, tras recomendación del V. Académico. En tal sentido, una vez que el Rector ha designado a los Directores del área (esta vez de manera inconsulta), será difícil para el Vicerrector entrante, sea Manuel o sea Patricia, hacer cambios. Si la hipótesis es cierta, encontraremos al Vicerrector entrante peleando los cargos que le corresponden, de acuerdo a la tradición y moral universitaria (la que sí nos queda).

Si la hipótesis es cierta, estaremos en presencia de una intervención que habrán de aplaudir furibundamente los universitarios enajenados que han perdido su capacidad crítica y han perdido su capacidad de dudar, analizar, discutir y proponer; de esos que piensan que todo se reduce a la posición chavista-antichavista y que hay que apoyar ciegamente a quienes se oponen al proceso.

Aún sin ser cierta la hipótesis, se generan dudas acerca de los criterios utilizados para seleccionar a los Directores asignados a cada área. Si los criterios utilizados descansan más en lo político que en lo académico, estaríamos presenciando un nuevo golpe hacia la institucionalidad universitaria. Seguramente no tardarán en aparecer personas de estos foros criticando las insinuaciones que se hacen por este medio, sin embargo las dudas existen y sería bueno que por el bien de la Universidad las mismas sean disipadas. Sería bueno que presentaran los Baremos correspondientes o sea cual fuere el criterio utilizado. Sin embargo, parece inocente que esto haya ocurrido y por lo tanto la duda trasciende a la categoría de convicción.

Finalmente, hay que precisar que creemos firmemente en que esta Universidad tiene fuertes reservas morales. No obstante, todo parece indicar que la hipótesis es cierta y que estamos en presencia de ansias insaciables de poder y de la intención de conquistar los objetivos sin importar los individuos e instituciones que se lleven por delante. Llama la atención la doble moral de los que acusan al TSJ de interventor y que no pierden oportunidad para hacerlo.

Ojalá que estemos equivocados y que esto no sea una intervención, sino simplemente una “transitoriedad” que la Universidad tuvo que sortear. Ojalá, así mismo, que la autoridad electa para el Vicerrectorado Académico asuma el compromiso de colocar lo académico por encima de lo politico y politiquero.



Mérida, septiembre de 2008

ME GUSTARÍAN LOS ESTUDIANTES


“¡Me gustan los Estudiantes, porque levantan el pecho, cuando le dicen harina, sabiéndose que es afrecho…!” Bueno, no siempre. Violeta Parra reflejó en su inolvidable canción lo que debe ser un movimiento estudiantil identificado con la historia. Ese movimiento que ha representado tantas luchas y sacrificios humanos. Luchas que han representado hitos importantes en la consecución de cambios de distintos tipos, algunos de ellos calificados de revolucionarios. Sin embargo, hoy por hoy hay que poner muy en duda la irreverencia y rebeldía que Violeta distingue en ese verso. Ahora podemos encontrar Estudiantes bien dispuestos a reconocer que es harina, dependiendo de cuánto hay pa` eso.

La dirigencia estudiantil enajenada y vendida le hace creer a sus seguidores que la esencia de la condición estudiantil radica en sus posiciones contestarias. “El Estudiantado tiene que estar en contra del Gobierno Nacional, porque somos contestarios.” Sin embargo hace alarde de su genuflexión hacia el Gobierno Universitario, independientemente de lo desacertada de su gestión. Claro, no les quedó nadita de consciencia porque toda fue vendida, ni hablar de la actitud crítica y la capacidad para proponer soluciones. Todo radica en oponerse por oponerse a lo que le convenga oponerse, sin argumentos y sin moral. Se acabó allí la rebeldía, para darle paso a la malcriadez.

Por cierto, lo que conviene o no conviene ni siquiera se refiere a los intereses de las masas estudiantiles. Hemos visto a este tipo de dirigentes estudiantiles ir en contra de los intereses del colectivo que se supone representan, para atender sus compromisos con los grupos hegemónicos a los cuales pertenencen.

¡Que vivan los estudiantes, que rugen como los vientos cuando les meten al oído sotanas o regimientos…! Bueno, no tanto. Guindado de una sotana se encuentra un estudiante que aunque nunca estudió, dicen que obtuvo el grado. Claro, es natural que la sotana ampare a sus pares. Con tanta historia de misoginia y pedofilia dentro del clero, no hay nada de qué sorprenderse. En cuanto a los regimientos, es mayor nuestra tristeza al ver a este tipo de estudiantes clamar por la intervención militar extranjera, justo en los momentos de mayor felicidad social y popular de la historia contemporánea.

“¡Me gustan los estudiantes porque son la levadura del pan que saldrá del horno con toda su sabrosura, para la boca del pobre que come con amargura…!” Bueno, ojalá fuese esto del todo cierto. Aunque muchos estudiantes del presente o el pasado tuviéramos vocación y auténtico interés de servirle al pueblo, dentro de nuestra cultura escolar y educativa se nos ha enseñado a ser egoístas. La Universidad nacional se ha elitizado y hay una inmensa brecha entre los sueños pequeño-burgueses de muchos y el hambre del pueblo empobrecido.

Nos gustarían los Estudiantes si el último verso fuese cierto. La esencia del Movimiento Estudiantil no puede ser otra que la de identificarse en cuerpo y alma con las necesidades de su Pueblo. De todos los adjetivos que pueden usarse para caracterizar el Movimiento Estudiantil la palabra clave es: “Popular”. Al ser popular se deriva la condición de sensible, comprometida, humana, antiimperialista, ambientalista, democrática, radical, valiente, critica y rebelde. Si el Movimiento Estudiantil pierde su condición de popular, se hundirá indefectiblemente en la banalidad, indolencia, inconciencia, genuflexión y cobardía.

Siempre creeremos en ese Movimiento Estudiantil necesario. El estudiantado tiene que darse cuenta de su imbricación con los intereses populares y actuar en consecuencia. Lamentablemente, en los últimos tiempos hemos visto el surgimiento de un Movimiento Estudiantil que vive de la politiquería, la conchupancia con los que entienden la autonomía como el medio de hacer lo que se les venga en gana, y de la capacidad de chantaje. Frente a esta realidad, los revolucionarios estamos a la espera del surgimiento de un liderazgo distinto dentro de los sectores estudiantiles. Este liderazgo no debemos esperarlo de brazos cruzados, sino que debemos alimentar la discusión y el análisis para que surjan los hombres y las mujeres con sus propuestas.

Nos gustarían mucho más los Estudiantes si…

Mérida, septiembre de 2008

lunes, 22 de septiembre de 2008

VACÍO DE PODER EN LA ULA

Según el Artículo 24 de la vigente Ley de Universidades: “La autoridad suprema de cada Universidad reside en su Consejo Universitario, el cual ejercerá las funciones de gobierno por órgano del Rector, de los Vicerrectores y del Secretario, conforme a sus respectivas atribuciones.” Sin embargo, dada la decisión del CU del día de ayer de suspender las sesiones mientras Humberto Ruiz figure como Vicerrector Académico, en nuestra Universidad no tenemos esa “autoridad suprema”.

Esta decisión del CU representa un cúmulo de desatinos y torpezas propios de los que están ciegos por llevar la contraria a quienes consideran estúpidamente sus enemigos. En primer lugar, parten del absurdo argumento de que la decisión del TSJ en relación con la continuación del ejercicio en el cargo de Ruiz representa una violación de la autonomía. Es un principio jurídico muy razonable que “toda persona que ejerce un cargo está en la obligación de continuar en él hasta que asuma su reemplazante.”[i] En estos momentos no hay un Vicerrector Académico electo y por lo tanto no hay reemplazante. Pretender aplicar el criterio de las ausencias temporales es simplemente absurdo: no se trata, en estos momentos, de una ausencia temporal, se trata de una ausencia de reemplazante. De modo que ante la decisión suspender la juramentación del Vicerrector Académico, la única decisión racional que podía tomar el TSJ ante la continuidad del ejercicio fue la que tomó.

En segundo lugar, el último Consejo Universitario de las autoridades salientes conoció y acató la sentencia del TSJ. En esa oportunidad se ejercieron presiones para que Humberto Ruiz no acatara la decisión mientras que la institución sí lo hacía. Se trataba de una trampa atrapa-bobos en la cual Ruiz no podía caer. Pero en todo caso, la decisión de acatar “bajo protesta” la sentencia fue propia del CU y del Vicerrector. Cuando el día de ayer, el nuevo CU decide suspender sus sesiones mientras HR esté a cargo, se comete a todas luces un desacato a la decisión del TSJ y además la decisión írrita de levantar sanción a lo resuelto en la sesión del CU anterior, sin la mayoría calificada requerida.

En tercer lugar, la suspensión de sesiones del CU conlleva serios retrasos administrativos, en especial de los asuntos académicos. De esta manera, el CU parece no medir las consecuencias de sus decisiones y no importar el daño por omisión y negligencia que infringen a dependencias e individualidades universitarias. Nuevamente, se hace evidente que el CU dejó de representar los intereses de la institución llamada “la casa que vence las sombras” para consolidarse como partido político y “generador de sombras.”

Hoy por hoy, la malcriadez está al mando de esta institución y como niños malcriados reclaman autonomía para hacer lo que le venga en gana. En realidad, requerimos de una autonomía madura para cumplir del mejor modo posible las misiones que tenemos encomendadas para con la sociedad. Utilizar la autonomía como excusa de cualquier cosa es la manera más fácil de perderla. La autonomía no proviene de la “obra y gracia del espíritu santo”, la autonomía nos la otorgó el Pueblo Venezolano en la CRBV para que sirvamos de mejor modo al Pueblo mismo.

Llamamos la atención del CU y de la comunidad en general. La decisión del CU de suspender sesiones es cuestionable por:

  1. Injustificable.
  2. Írrita.
  3. Representa un desacato a la decisión del TSJ.
  4. Irresponsable.
  5. Inmadura.

Para finalizar, exhortamos a las nuevas autoridades, a la calma, a la reflexión, sindéresis, ya que están exponiendo a la Universidad. En este momento son las autoridades de todos los ulandinos y deben recordar su juramento de cumplir y hacer cumplir La Constitucion, las leyes de la Republica, la ley de Universidades, y los demás deberes inherentes a los cargos que asumieron. El supuesto ilícito y abuso que le atribuyen al TSJ no puede ser base para propiciar un vacío de poder duradero. Ojalá que esta sindéresis llegue a la conciencia de los miembros del CU, y en especial a las Autoridades, antes de la próxima sesión ordinaria del CU.

Mérida, septiembre de 2008


[i] “Analfabeta jurídico hizo escuela en el CU de la ULA" de Mario Peralta, publicado en Foroprofesoral el 15/09/08.

VA y TSJ


En este número de Sindéresis abordaremos el tema de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en relación con las recientes elecciones para el Vicerrectorado Académico (VA) de la Universidad de Los Andes. Este análisis lo abordaremos desde perspectivas históricas, legales, lógicas y políticas, haciendo énfasis en el aspecto de la consolidación de la democracia. Es bueno mencionar que en cuanto a la historia no estamos recurriendo a otra fuente que a nuestra memoria y podemos incurrir en ciertas imprecisiones.


La historia comienza con la vigente y obsoleta Ley de Universidades. Por mucho tiempo, las elecciones se hacían en acuerdo casi estricto a lo que establecía esta ley. Sin embargo, dentro de los sectores estudiantiles había requerimientos de mayores niveles de participación. Para el año 1983 o 1984 (poco después de que un grupo de estudiantes del Núcleo de Maracay de la UCV, fuesen acribillados a balazos por la Guardia Nacional en Tazón), se realizó el Primer Congreso Nacional Estudiantil. En el manifiesto de ese Congreso, el cual se hizo llegar a todos los CU, se incluía el reclamo por mayor democracia y mayor participación estudiantil, planteando en forma precisa la idea de la votación paritaria. Estas presiones y argumentos fueron influyendo en el CU de la ULA para que las elecciones dejasen de tener un carácter indirecto y todo Estudiante tuviese la posibilidad de votar. Al cambiar las reglas de juego se estaba incurriendo en una clara ilegalidad (al hacer la votación directa y no considerar a los estudiantes irregulares) pero se estaba ganando en democracia y justicia.


Es bueno mencionar que antes de que se hiciera este cambio reglamentario electoral, el peso de la votación estudiantil efectiva era más del 25% de la profesoral. Esto era consecuencia de que la abstención profesoral era mayor que la estudiantil, debido a becarios en exterior, longevidad y problemas de salud. La abstención estudiantil dentro de la representación al claustro era prácticamente nula y era lógico que la nueva reglamentación no implicase una disminución del peso efectivo de la votación estudiantil porque eso atentaría contra la democracia (el poder de todos) y contra los reclamos de mayor peso efectivo de la votación estudiantil. De modo que, se asume el cambio ilegal, sin modificar el aspecto del peso de la votación estudiantil.


Se consideró incluir la abstención estudiantil para el proceso, pero se descartó por ser contrario al espíritu del cambio planteado y por las terribles consecuencias que podría tener. En efecto, si la abstención estudiantil se toma en cuenta, el peso efectivo de la votación se diluiría terriblemente. La abstención estudiantil siempre ha sido alta, por distintas razones. Entre ellas destaca el hecho de que dentro de la población de estudiantes inscritos en la Universidad, muchos no ejercen realmente como estudiantes. Por otro lado, es bastante desmotivante saber que el peso del voto propio es apenas una fracción de la votación de otro. Para los Estudiantes, sería mejor mantener la votación indirecta, en la cual poco importa cuántos se abstengan. Por otro lado, sería altamente peligroso el poder de veto que los estudiantes alcanzarían. Sería mucho más fácil llamar a los estudiantes a no votar que a hacerlo y con apenas un 16,67% de abstención profesoral y no votación estudiantil se vetaría el quorum reglamentario.


Pero más allá de lo que el legislador universitario analizara para decidir si se consideraba o no la abstención, se encuentra el contundente Artículo 11 del Reglamento Parcial de la Ley de Universidades (1971), que establece: “Art. 11.- Las elecciones estudiantiles serán válidas sea cual fuere el número de electores que haya votado.” De manera que el Reglamento y la Ley establecen claramente una diferenciación entre el quórum profesoral de 2/3 y el estudiantil de cero.


A todas estas es bueno mencionar el ridículo argumento que indica que si un solo estudiante va a votar, el peso de su votación equivale al 25 del peso del profesorado. Es ridículo aunque tenga razón. En todo proceso electoral donde no se exija quórum, si un solo elector vota, define la decisión. Así, si en las elecciones nacionales un sólo ciudadano participa, su voto equivale a unos cuantos millones. Además, es ridículo porque el mismo se construye sobre bases contrarias a la dinámica social natural. Si cada quien sabe que su voto es tan importante, irá a votar con entusiasmo. En la medida que el peso efectivo de su voto disminuye, disminuye el interés en votar. El nivel de participación estudiantil en estos procesos está claramente en función de esta dinámica y el planteamiento de estos escenarios absurdos se hace para manipular la opinión pública con una afirmación que no llega siquiera a media verdad (una diezmilésima de verdad).


Volviendo a la historia, encontramos que, tras definir el nuevo Reglamento Electoral, se produce el primer proceso electoral en el cual el peso de la votación estudiantil es decisivo. Se trata precisamente del proceso en el cual el Profesor Flores, aún conociendo el Reglamento con el cual aceptó participar, impugna. Como es sabido, el máximo tribunal nacional de aquel entonces determinó con toda razón que el Reglamento utilizado contravenía la Ley. En efecto, con el simple hecho de que no se incluya la votación indirecta de los Estudiantes ya había suficientes elementos para declarar la nulidad del proceso electoral completo. Sin embargo, aquel tribunal no se pronunció en ese sentido y sólo preciso que la elección de aquel Vicerrector Administrativo no se hizo de acuerdo a la Ley.


Posterior a eso, el Consejo Universitario interpreta esa decisión de forma bastante caprichosa. En primer lugar, culpa a la Comisión Electoral anterior de este fallo y la destituye. Luego se nombra una Comisión que se encargaría de modificar el Reglamento de la forma que se correspondiese a los intereses de aquel Consejo Universitario. Esta comisión hace las modificaciones reglamentarias que permiten que los cálculos indiquen que no ganó Villegas, sino que ganó Flores. Digo caprichosa, porque el reglamento seguía siendo ilegal y no se respetaba la opinión (más que el dictamen) del tribunal supremo de aquel entonces.


Queda establecido entonces el Reglamento vigente. Con el mismo, se viola el principio establecido en la Ley de que el peso de la votación estudiantil es del 25% del electorado profesoral; además de violar otros aspectos como la elección indirecta y la condición de Estudiantes regulares. Con este Reglamento se realizan varios procesos electorales a Decano y a Autoridades Universitarias.


Con la aprobación popular de la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley de Universidades queda en clara contradicción. En particular, en lo referente a las elecciones, las votaciones indirectas quedan prohibidas. De modo que, la votación estudiantil directa sigue siendo ilegal, pero tiene ahora el respaldo de esta constitución de carácter más democrático.


En esta dirección de consolidar el Poder de Todos (la democracia) se planteó el año pasado una Reforma Constitucional. Uno de los Artículos a reformar planteaba modificar el peso de los sectores de Profesores, Estudiantes y Trabajadores Universitarios (Empleados y Obreros) de forma paritaria. Es comprensible que algunos Profesores se hayan opuesto a esta propuesta, pero como cosa extraña, buena parte del movimiento estudiantil también se opuso. Es increíble darse cuenta cómo las luchas estudiantiles de siempre quedaron relegadas por una dirigencia estudiantil enajenada que defiende más intereses extranjeros o particulares, que los intereses de la masa estudiantil. Por otro lado, el profesorado debe comprender cuáles son las características de nuestra Autonomía. Los Universitarios, incluyendo aquí también a los Empleados y Obreros, somos los que de una u otra forma realizamos Docencia, Investigación y Extensión y todos tenemos que participar en la definición de las políticas que nos conduzcan a un mejor servicio a la sociedad. La participación decidida de los tres sectores es una necesidad para consolidar la democracia interna, la verdadera autonomía y nuestro aporte institucional. Sin embargo, hay Profesores como Hugo Leiva quien propone: “...Un mecanismo que le de participación al profesorado en las elecciones de autoridades estudiantiles, de la misma manera que se le da participación al estudiantado en las elecciones de autoridades universitaria profesoral.” (SIC). Afirmando que en la elección de Autoridades los Estudiantes no deberían meterse.


Llegamos al presente o pasado reciente y encontramos un proceso electoral en el cual tres de los cargos se definen de una manera categórica e irrefutable, mientras el otro no. Hay muchas razones para suspicaces (las cuales se mencionarán oportunamente) Sin embargo, dadas las suspicacias lógicas y el escaso margen de la votación, es natural que la persona afectada trate de encontrar elementos que le permitan evidenciar qué fue lo que pasó, si el proceso electoral se desarrolló en forma correcta o si hubo acciones que conllevaran a escamotear su triunfo. Es allí cuando se percata que el reglamento electoral utilizado es ilegal. Es ingenuo pensar que si ella no se hubiese percatado de esto antes, no hubiese solicitado la modificación del reglamento respectivo. En las distintas encuestas se mostraba que Patricia contaba con un contundente apoyo estudiantil, a pesar de que los principales Movimientos Estudiantiles no la apoyaban (Ni los de derecha, ni los de izquierda). De modo que, al darse cuenta de la ilegalidad, igual como ocurrió con Flores en aquel entonces, Patricia ocurre legítimamente al TSJ.


Antes de finalizar, no puedo dejar de hacer explícita la decepción que me causa la actual dirigencia estudiantil. No puedo olvidar, como muchos hacen, que fui Estudiante y que participé en distintas luchas. Hoy por hoy me siento traicionado en los esfuerzos del movimiento estudiantil de aquella época. A los dirigentes de hoy en día no les importa ir en contra de los intereses del colectivo que pretenden representar o defender, por defender intereses particulares o coyunturales. Es increíble que un dirigente estudiantil luche por disminuir el poder político del estudiantado. La historia sabrá cobrar este error.


En cuantos a las distintas formulas para calcular el peso estudiantil en las votaciones, para concluir, hay que decir lo siguiente:

  1. Cualquier esquema que considere la abstención estudiantil es ilegal.
  2. Regresar al esquema legal de votación en dos etapas es inconstitucional.
  3. Colocar el peso de la votación estudiantil en función de la abstención profesoral es ilegal. A propósito, se ha presentado un rimbombante argumento de que “no se puede adecuar un esquema determinístico a un proceso esencialmente estocástico.” Este argumento puede impresionar a quien no conozca de Estocástica y que además no conozca de dinámica de sistemas sociales. La aleatoriedad concerniente a la votación estudiantil debe ser ignorada en términos de lo que establece el Artículo 11 del Reglamento de la Ley de Universidades. Por lo tanto, el peso de la votación estudiantil está predeterminado en cada proceso y es igual al 25% del electorado profesoral. (Punto)


Mérida, septiembre de 2008

SI FUESE USTED, SEÑOR RECTOR, REALMENTE RESPONSABLE…

En este número de Sindéresis nos referiremos a los hechos de violencia acaecidos en Mérida en el mes de julio y muy especialmente a las siguientes declaraciones del Rector de la ULA y precandidato a la Gobernación del Estado Mérida (o a la Alcaldía del Municipio Libertador) Profesor Léster Rodríguez.

"Esta situación que estamos viviendo en la ciudad de Mérida no es normal, es una situación en la que se pretende criminalizar al movimiento estudiantil. Es una situación donde una brigada de inadaptados, con la complacencia del gobierno, quienes pretenden ser los salvadores de la patria. Es mi responsabilidad, como Rector de la universidad, salvaguardar la vida nuestros estudiantes universitarios, ayudar a salvaguardar la paz en la ciudad de Mérida y no permitir que grupos armados, con complacencia de órganos de seguridad del estado, cometan cualquier tipo de desmanes en la zona para criminalizar a la Universidad de Los Andes." (Prensa ULA, 14-07-08).


Es bueno recordar que en aquella oportunidad, un autobús de la universidad estuvo causando desmanes, tumbando postes de alumbrado, embistiendo vehículos del estado y siendo instrumento para apoyar fechorías. Los cuerpos de seguridad del Estado y un grupo de ciudadanos se agrupó, los enfrentaron y rescataron la unidad. En este contexto creemos que, aunque con anterioridad usted ha asumido conductas que desdicen de su responsabilidad, aquí llega al colmo al apoyar a grupos –estudiantiles o infiltrados- que causan desmanes en la ciudad.


Cuando usted afirma que: “...Es una situación donde una brigada de inadaptados, con la complacencia del gobierno, quienes pretenden ser los salvadores de la patria.”, usted no precisa quienes son esos personajes que pretenden salvar la patria. Si se refiere a los miembros del gobierno, es su responsabilidad velar por el orden público en la ciudad, como usted, si fuese responsable, velaría dentro de la Universidad. Si se refiere a los ciudadanos que decidieron agruparse para frenar desmanes cometidos desde una unidad automotora, sin importar quién sea su propietario, tendríamos que elogiar su conducta, por su responsabilidad y coraje.


Cuando usted afirma que: “...Es mi responsabilidad, como Rector de la universidad, salvaguardar la vida nuestros estudiantes universitarios...” usted está admitiendo que quienes iban en la unidad automotora causando desmanes eran estudiantes universitarios, es decir, ya no habla de infiltrados. ¿Está también, entonces, en condiciones de resarcir responsablemente, los daños causados por la institución que usted supuestamente representa?

Usted afirma que: “...Es mi responsabilidad, como Rector de la universidad (…) ayudar a salvaguardar la paz en la ciudad de Mérida...” Esto, Señor Rector, es lo que esperamos todos los habitantes de esta ciudad, pertenencientes o no a la ULA. Esto, Señor Rector, es lo que Mérida esperaba que usted hiciese desde el cargo que legalmente posee, aunque poco ejerce. Dado que su conducta apunta efectivamente en la dirección contraria, es de temer por lo que podría hacer si llegase a Gobernador o a Alcalde de este Municipio.


Usted afirma que: “...Es mi responsabilidad, como Rector de la universidad (…) no permitir que grupos armados, con complacencia de órganos de seguridad del estado, cometan cualquier tipo de desmanes en la zona para criminalizar a la Universidad de Los Andes...” Estamos de acuerdo en no permitir que grupos armados cometan desmanes. Si usted fuese realmente responsable, Señor Rector, comenzaría por evitar la acción de grupos armados desde la Universidad.


Si realmente fuese usted responsable, no trataría de disfrazar la realidad de la existencia de estudiantes ulandinos involucrados en actos de violencia de calle. Todos lo sabemos y son muchas las denuncias y evidencias para negar lo innegable. Dentro de lo denunciado con señalamientos a estudiantes ulandinos hay: intentos de homicidios, porte y uso de armas de fuego, y depósitos de molotov en instalaciones universitarias. ¿Podría usted, responsablemente, negar el conocimiento de tales denuncias?


Si fuese usted realmente responsable, no andaría argumentando que los manifestantes callejeros cuentan con "complacencia de órganos de seguridad del estado". Independientemente de la torpe manera con la que los cuerpos de seguridad suelen actuar en este tipo de manifestaciones, usted no tiene autoridad moral para señalar a nadie como cómplice de los hechos de violencia. Estos hechos se inician dentro de los recintos universitarios porque cuentan con una institución cómplice que se preocupa poco por el resguardo de su patrimonio, tal como fue argumentado en el párrafo anterior.


Si usted fuese realmente responsable, enviaría un agradecimiento público a ese sector de la población que se enfrentó al grupo de delincuentes que se apoderó del autobús de la Universidad de Los Andes, en lugar de burlarse de ellos al decirle que "pretenden ser los salvadores de la patria". El inefable autobús que fue utilizado como ariete para cometer todo tipo de fechorías, fue detenido gracias en parte a un sector del pueblo que se cansó de ver como el azul universitario era utilizado para tumbar los postes, romper cercas, destruir unidades policiales y ser base de operaciones de saqueo.


Si fuese usted realmente responsable, hubiese ejercido efectivamente su condición de Rector de la Universidad de Los Andes durante estos cuatro años. Si tarde se percato de su incompetencia, debió renunciar responsablemente al cargo y si eran mayores sus aspiraciones de tener un cargo en el ejecutivo regional, debió mostrar una oferta que representara más una oportunidad que una amenaza. Ojalá que el pueblo merideño no responda al mensaje que se trasmite por Ecos 93.9 que afirma: “Vota por Lester, para que podamos vivir en guerra.”


A manera de conclusión, presento un pequeño ejemplo de lo irresponsable de su actuación como Rector. Un día que fui a dos actos de grado. El primero fue un acto ilegal ya que no estuvo en él ni el Rector ni el Vicerrector Académico en el presidio, los únicos legalmente autorizados para ello. En el segundo acto, Léster Rodríguez se disculpo diciendo que no había podido estar en el acto anterior porque "...estaba repartiendo salud por los pueblos del sur del Estado." Fíjense en el tamaño de esta irresponsabilidad, dejar de atender sus deberes mínimos como Rector por estar haciendo campaña política, o peor aún, imagínense la pobre salud que debería estar repartiendo este Ingeniero Químico. Como ésta, hay muchas evidencias de la gestión irresponsable de alguien que poco ejercicio su condición de Rector de la Universidad de Los Andes.


No se queje de aquellos que, según usted, pretenden "criminalizar a la Universidad de Los Andes", quejémonos del crimen que estamos realizando los universitarios al dejar que la imagen de la institución quede por el suelo, pero en forma superlativa, de permitir que la irresponsabilidad asuma el mando de la institución.


Mérida, septiembre de 2008

martes, 29 de julio de 2008

¿PSUV PARA LA UNIÓN O DIVISIÓN DE LOS REVOLUCIONARIOS?

Ojalá que se convierta en costumbre. Nuevamente el tema de esta semana fue sugerido por uno de los radioescuchas del Programa Radial “Sindéresis”, el cual es trasmitido todos los lunes de 1 a 2:30 p.m. por Ecos 93.9, su emisora comunitaria para la organización social.

La pregunta: “¿PSUV para la unión o división de los revolucionarios?” es muy dura, sobre todo considerando que la idea original del Partido Socialista Unido de Venezuela era precisamente unir a los Socialistas nacionales. Inclusive, no podemos olvidar que en algún momento el Presidente Chávez habló de la necesidad de tener un Partido Único de la Revolución. Quedó claro que la pretensión de tener un Partido único quedó descartada tras las decisiones de algunos movimientos como el PCV y PPT que decidieron no integrarse a esta propuesta, a pesar de las fuertes presiones ejercidas. A la postre, hubo que hacer reconocimiento de estos movimientos y llamar a conformar otro “Polo Patriótico” en vísperas del proceso electoral de este año.

Pero además de los Partidos Políticos identificados con el Proceso que no quisieron integrarse al PSUV hay que destacar que hubo muchos camaradas revolucionarios que llenos de suspicacias prefirieron no sumarse a la convocatoria para asumir la condición de “Aspirantes a Militantes.” Hay una camarada que dice: “Jamás he pertenecido ni perteneceré a ningún Partido Político.” Esta firme decisión quizás estuvo basada en la clásica percepción popular de que la política es “sucia”, sobre todo la partidista; o quizás inspirada en el pensamiento de Gaddafi, quien señalaba que quien tome Partido, comete traición; que los intereses de un Partido, de una Clase, una Tribu o una Casta son intereses de una parcialidad y no son los intereses del Pueblo. También sabemos de camaradas que afirman haber sido militantes vitalicios de la revolución y que a nadie tendrían que pedirles permiso y asumir la subordinada condición de “aspirantes.” En todo caso, a pesar de la enorme convocatoria inicial de más de cinco millones de venezolanos aspirando a ser militantes, podemos afirmar que no están todos los que son, ni son todos lo que están.

Parafraseando un canto popular podemos afirmar que “el Proceso Revolucionario tiene amigos por montones, pero en éste se colean los sapos y camaleones”. En efecto, el sentido oportunista de muchos falsos revolucionarios produce un terrible daño a las auténticas iniciativas de trasformación social y son el mayor caldo de cultivo para la corrupción administrativa y las aberraciones del proceso.

Así como muchos revolucionarios asumieron una de Santo Tomás y dijeron “ver para creer” antes de comprometerse con el PSUV, muchos otros han salido asqueados de ese Partido, en su proceso de gestación. Lamentablemente, la predica de “Moral y Luces” no entró del todo a los batallones y demás instancias de integración del Partido. Las triquiñuelas, las componendas, las prácticas que tanto criticamos de los Partidos de la “cuarta” tuvieron un peso contundente en la conformación de las vocerías, comisiones, delegaciones y designación de cuadros directivos. Esta afirmación la hacemos con toda responsabilidad y afirmamos que la misma es válida tanto en el contexto regional como el nacional.

Ante la realidad del aquí y ahora del PSUV y del proceso histórico que condujo a su creación y a la definición de sus actuales características cabe hacernos la pregunta del título de este artículo y además preguntarnos qué hacer con este Partido y con el proceso revolucionario que adelantamos. Del proceso histórico hay dos hechos que resaltar. El primero es el darse cuenta que había la necesidad de superar los vicios que se habían desarrollado en el principal partido de sustento al Gobierno Bolivariano actual, el MVR; así como la necesidad de contar con una fuerte base popular y organizacional que le diera soporte al proceso. El segundo hecho es que la convocatoria a conformación del nuevo partido fue muy inoportuna, dado que se hizo de manera simultánea con la convocatoria a un Referendo Consultivo para la Reforma de la Constitución Bolivariana. Se descuidaron los dos “pollos”, perdimos una hermosa oportunidad de avanzar hacia un país con mayores niveles de Humanismo y Socialismo; y por otro lado no se tuvo el debido cuidado de crear un buen Partido Socialista.

En cuanto a qué hacer con el PSUV, creemos que hay que mantener una actitud crítica sobre la práctica de éste y cualquier partido o movimiento adscrito al proceso revolucionario. Decretar su desaparición o reformación es en este momento inoportuno y contraproducente. Debemos lidiar con el PSUV como lo hicimos con su MVR progenitor. Lamentablemente el PSUV se muestra como lo que pudo haber sido y no fue. Ojalá que su práctica nos invite a superar las suspicacias y que se consolide como motor fundamental del mundo hermoso que todos soñamos.

INGENIERÍA Y DESARROLLO REGIONAL Y NACIONAL

“La gloria esta en ser grande y ser útil."

El tema del día de hoy fue propuesto en el programa anterior por el Arquitecto Ramón Camargo. Ciertamente, el tema es bien pertinente para lo que nos hemos planteado en el Foro Socialista de Ingeniería como misión, lo cual es simplemente ejercer nuestros papeles como universitarios y cumplir con los tres primeros artículos de la Ley de Universidades desde nuestra perspectiva Ingenieril y Socialista.

Dice el Artículo 1 de esta ley que “La Universidad es fundamentalmente una comunidad de intereses espirituales que reúne a profesores y estudiantes en la tarea de buscar la verdad y afianzar los valores trascendentales del hombre.” Más que buscar la verdad, los Ingenieros creemos en que podemos actuar sobre la realidad, sobre el entorno para transformarlo. Dichas transformaciones pueden llevarnos en muchas direcciones, inclusive a nuestra propia destrucción, pero es precisamente el afianzamiento de los valores trascendentales del hombre que nos tiene que servir para marcar el rumbo. Asociado a esos valores, aparece el Socialismo como referente para un mundo cada vez mejor.

El Artículo 2 dice: “Las Universidades son Instituciones al servicio de la Nación y a ellas corresponde colaborar en la orientación de la vida del país mediante su contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales.” En este sentido, cada área del conocimiento podrá dar su aporte. Los Ingenieros en particular tenemos un papel fundamental en lo que se refiere al aporte de soluciones a una gama muy amplia de problemas.

Por su parte, el Artículo 3 señala que: “Las Universidades deben realizar una función rectora en la educación, la cultura y la ciencia. Para cumplir esta misión, sus actividades se dirigirán a crear, asimilar y difundir el saber mediante la investigación y la enseñanza; a completar la formación integral iniciada en los ciclos educacionales anteriores; y a formar los equipos profesionales y técnicos que necesita la Nación para su desarrollo y progreso.”

Dentro de este Artículo destacamos los términos “Desarrollo y Progreso” por su vinculación con el tema del día y nos preguntamos: ¿Cuál desarrollo y cuál progreso? Cuando uno observa que asociado a los supuestos desarrollos aparecen serias atrocidades es cuando a uno le gustaría decir como el poeta: “Yo quisiera ser civilizado como los animales”. ¿De que desarrollo hablamos cuando lo que se consolida es el hambre? Es increíble cómo la inteligencia humana ha logrado integrar tanto ingenio y esfuerzo en un microcircuito y no ha sido capaz ni siquiera de enfocar los problemas fundamentales de la humanidad. Nos hemos convertido en seres autómatas que enajenados respondemos a los requerimientos sin mirar las consecuencias. Si hoy por hoy se nos planteara el problema de proponer los mecanismos más eficientes para acabar con la humanidad, no faltaría quien diera con las respuestas. Seguramente la daría un Ingeniero.

En Mérida, como en muchos lugares del país, se nota claramente el “progreso.” Hemos progresado tanto que ya no tenemos por dónde hacer circular nuestros vehículos, ni espacio para construir nuestras viviendas, ni modos para disponer de nuestro gran volumen de desperdicios. Estas son señales de altos niveles de consumo y de progreso. ¡¿Qué raro es el progreso?!

Lamentablemente, el desarrollo y el progreso no tomaron el camino de los valores trascendentales del hombre. El verdadero Dios para muchos, es el dinero. Asociado a esta falsa deidad está la avaricia, la intolerancia y la inconciencia. Dentro de los valores trascendentales del hombre está la solidaridad, el respeto y la comprensión entre humanos. De modo que, frente a los antivalores asociados al Capitalismo están los verdaderos valores trascendentales del hombre, los del Socialismo.

Los Socialistas tenemos que construir un nuevo paradigma de desarrollo y progreso. El mismo debe estar caracterizado por buscar progresivamente la superación de las contradicciones fundamentales del Capitalismo:

  1. Explotación del hombre por el hombre en cualquier etapa del proceso productivo desde producción hasta consumo;
  2. Injusticia en la distribución de recursos y satisfacción de necesidades humanas;
  3. Concentración del poder; y
  4. Moral retrograda.

En este marco, los Ingenieros estamos llamados a buscar modos para conseguir que en la sociedad nacional prevalezcan las empresas socialistas; enfocar las necesidades más apremiantes para el pueblo y proponer soluciones específicas. En ánimos de democratizar el poder, el Ingeniero debe buscar los mecanismos para que el conocimiento y la tecnología sean de mayor dominio popular y buscar que el pueblo tenga un rol más protagónico en la formulación de problemas, propuesta de soluciones y contraloría de los proyectos. Dentro de todo esto, es fundamental que el Ingeniero se sienta como actor del pueblo y se conduzca bajo el principio ético bolivariano: “La gloria esta en ser grande y ser útil.”

lunes, 28 de julio de 2008

ULA TV Y ULA FM NO SON DE LA ULA

A muchos lectores les puede sorprender el título. Sin embargo es fácil comprobar que ambos medios se encuentran en manos ajenas a las universitarias y atendiendo fines distintos a lo que se supone deben atender medios de comunicación universitarios.

Comencemos por analizar el caso de ULA FM. Suponga que alguna dependencia universitaria: un Departamento o Instituto, se propone producir un programa radial para dar su “contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales.” Si consigue espacio en una parrilla donde escasean los programas con este fin, se podrá incorporar el programa siempre y cuando se le pague a esta Empresa Privada cierto monto por cada hora de transmisión. Cuando uno pregunta cómo es posible que los universitarios tengamos que pagar por cumplir nuestra misión, ellos responden que el único convenio que tienen con la ULA es el de hacer promociones de eventos en forma gratuita. Esto, en contraparte de utilizar el nombre de nuestra Universidad y hacer creer que este es un medio universitario.

Por otro lado, las propagandas de la emisora nos dejan claro que ésta es otra emisora comercial. Además, esta Corporación se ha convertido en otro Partido Político Opositor. Llama la atención un programa matutino que está en permanente sintonía de Globovisión para retrasmitir en vivo cualquier información proveniente de esta particular fuente. Así mismo, dentro de la programación de la emisora abundan los programas con mensajes anti-gubernamentales.

El caso de ULA TV es más complejo y grave. A pesar de que la Universidad de Los Andes y PROULA son dueños del 100% de las acciones, las gestiones de las autoridades universitarias están dirigidas a crear y fortalecer una empresa alterna de carácter privado en desmedro de la que otrora tuviese las mejores instalaciones televisivas del occidente del país. ULA TV ha sido víctima de saqueos de sus equipos, sin que sus Directivos y Autoridades Universitarias den respuestas claras acerca del abandono de estas instalaciones que son patrimonio del pueblo. (www.fcu-ula.galeon.com/ulatv.html) Entre estos saqueos hay uno que se produjo en agosto de 2006 y ni siquiera se cuenta con una experticia oficial sobre el robo ocurrido (www.aporrea.org/medios/a39391.html). Vale destacar que este robo se produjo mucho antes de la toma por los trabajadores de la planta y es precisamente una de las razones de la toma.

La producción de Programas Televisivos Universitarios en los últimos tiempos ha sido prácticamente nula. Siendo así, no se está ejerciendo el único propósito plausible de un medio de comunicación universitario, la contribución al cumplimiento de los tres primeros artículos de la Ley de Universidades. No obstante, en sus inicios ULA TV hacía esfuerzos por tener una producción más cónsona. Ahora bien, no sólo es criticable la escasa producción institucional, sino que para noviembre de 2006 ULA TV había firmado convenios con canales opositores al Gobierno Nacional, como Globovisión. Esto evidencia que en lugar de atender fines institucionales se atienden propósitos ajenos.

Un hecho importante que destacar en relación con la historia tanto de ULA FM como de ULA TV fue la resolución del Consejo Universitario de fecha 4/12/2001 para la creación de la Corporación de Medios Audiovisuales. Esta organización estaba llamada a dirigir y coordinar el funcionamiento de la televisora y de las estaciones de radio en los tres Estados Andinos. En la misma resolución se permitía que en forma “temporal”, Corporaciones Privadas se encargaran de esos medios. Las evidencias parecen mostrar que hay un marcado interés en que lo temporal se vuelva permanente. Es más, la concesión de medios universitarios para la atención de fines ajenos a la misma representa un hecho de corrupción moral y administrativa. Es, así mismo, un acto de violación de la verdadera autonomía universitaria al tener una empresa privada con capacidad de filtrar los contenidos que la Universidad debe trasmitir a su pueblo. Además, es un terrible fraude que se le comete al pueblo al hacerle creer que estos medios representan las voces oficiales de la Universidad de Los Andes.

Finalmente un llamado: La Universidad de Los Andes necesita recuperar nuestros medios audiovisuales. No debemos permitir que en el nombre de una falsa autonomía se despoje al pueblo del patrimonio de recursos físicos y de contenido doctrinario universitario.

SINDÉRESIS LATINOAMÉRICANA


Mucha gente lo dice, pero es bien resaltante que lo comente Insulza: la intervención del presidente Chávez en la Cumbre de Río fue “decisiva y tremendamente constructiva”. En general, la capacidad de juzgar rectamente de los protagonistas de ese evento impidió que más sangre llegara al río, y ciertamente, la sorprendente resolución representó más de lo que podíamos esperar de ese evento.

En todo este asunto la palabra clave es “Paz”. La paz entre nuestros países es en primer lugar contraproducente para los mercaderes de la guerra. El imperio, que tiene como negocios fundamentales el narcotráfico y la guerra, no consiguió en esta oportunidad sembrar su cizaña. Para ellos, la división de Latinoamérica tiene valor estratégico y tiene particular valor el enfrentamiento entre los países con el tricolor amarillo, azul y rojo. Esto nos lo advirtió claramente Alí Primera en la Guerra del Petróleo: “Nuestra sangre derramada es petróleo para el Yanqui, soldado vuelca el fusil contra el oligarca.”

El camino a la paz no es sencillo en ningún contexto mundial presente, sobre todo considerando el innegable peso del imperio en el sostenimiento de las injusticias y la alimentación de los climas de guerra. Sin embargo, más difícil aún parece el camino a la paz en Colombia. Allí nos encontramos que un narco-imperio, avalado por un lacayo narco-gobierno, se aprovecha de la presencia de una narco-guerrilla para justificar sus acciones criminales y tener poderío político y militar en Suramérica. Mucho se ha dicho que ni el gobierno colombiano ni la guerrilla tienen suficiente fuerza para derrotar militarmente a su adversario. No obstante, el equilibrio existente es altamente beneficioso para los objetivos del imperio. Para lograr la paz en Colombia se requiere más que diplomacia, una acción inteligente para debilitar el negocio del narcotráfico.

Sin embargo, no podemos estar satisfechos con el balance global de lo ocurrido. El Gobierno Colombiano cometió una terrible masacre contra compatriotas colombianos y mejicanos. Quedó demostrada la falsedad de las justificaciones por “persecución en caliente” y los procedimientos utilizados fueron extrajudiciales y contrarios al estado de derecho. Jamás se puede justificar que un Estado viole sus propias reglas y queda claro que se cometió un crimen de lesa-humanidad propio del terrorismo de estado que promulga el imperio por todo el mundo.

Hablando de terrorismo de estado, hay que destacar que el gobierno colombiano se comprometió a no volver a violar la soberanía de ningún país por razón alguna. Esto implica que se limitan las posibilidades de aplicar las tesis imperialistas de “guerra preventiva” y el uso de cualquier pretexto para atacar a los objetivos que ellos quieran calificar como terroristas.

De cualquier manera nos sentimos complacidos con el acuerdo alcanzado en República Dominicana y con el proceder del Estado Venezolano en todo este asunto. Las acciones diplomáticas y los movimientos militares en la frontera representaron un mensaje claro que hizo a Colombia ceder en su posición.

domingo, 27 de julio de 2008

VERDADES, MENTIRAS Y DUDAS ACERCA DE LA ADMISIÓN


Los números son tan contundentes que nadie se atreve a negarlo: “el acceso a la educación superior en Venezuela es discriminatorio.” Los sectores más depauperados de la población tienen escasas posibilidades de hacerse de un cupo universitario, menores aún en determinadas carreras e instituciones. Sin estas posibilidades, se restringe el derecho de todo ciudadano a una mejor educación y a mejores estándares de vida; se hace evidente que eso de la igualdad de oportunidades es simplemente un mito.

En el proceso socialista que está viviendo el país, surge la iniciativa de hacer que la igualdad de oportunidades deje de ser una entelequia. Para ello se ha propuesto desarrollar el Sistema Nacional de Ingreso a la Educación Superior (SNIEEU), el cual entra en su fase transitoria este año. Como ocurre con toda propuesta gubernamental de los últimos años, hay un sector de venezolanos que la rechaza categóricamente, esgrimiendo para ello argumentos de distinta naturaleza. En general, hay argumentos absurdos que no ameritan mayor discusión. Sin embargo hay otros que ameritan una discusión con sindéresis. Inclusive, dado que la propuesta del mencionado Sistema no está definida al detalle, hay muchas dudas que vale la pena formular.

Dentro de los argumentos para rechazar el Sistema, FAPUV presenta los siguientes:

1. Según ellos, la ley de universidades vigente, establece las pruebas internas como atribuciones de los Consejos Universitarios. Por lo tanto el CNU estaría violando la autonomía universitaria y de allí la Constitución Nacional. La realidad es que, el CNU está conformado por una representación de las Universidades y el MES, y sí tiene potestad en la determinación de los mecanismos de admisión. De hecho, siempre lo ha tenido y los ingresos por OPSU han existido desde hace muchos años. El numeral tres del Artículo 20 de la Ley de Universidades vigente señala como atribución del CNU: “Coordinar las labores universitarias en el país y armonizar las diferencias individuales y regionales de cada Institución con los objetivos comunes del sistema.” El SNIEEU es un mecanismo que permite coordinar la admisión universitaria en el país en aspectos que las universidades individuales no pueden controlar como lo son: regionalización, pertinencia social, múltiples carreras por estudiante, justicia y equidad.

2. Según ellos, se suspenden los “derechos” que tienen los hijos de Profesores, Obreros y Empleados para tener condiciones privilegiadas de acceso a las universidades. Con esto se estaría evidenciando “el carácter antiobrero del actual gobierno”. La realidad es que los trabajadores universitarios no son más “obreros” que el resto de los trabajadores del país. Establecer estos privilegios sí es anticonstitucional.

3. Según ellos, toda la culpa de la discriminación en el acceso radica en aspectos socioeconómicos y de formación de los bachilleres ajenos a los mecanismos de admisión utilizados. La realidad es que las políticas y las aberraciones universitarias también tienen la culpa. Hay evidencias de corrupción en las pruebas de admisión y hay una pobre imagen de las instituciones universitarias en relación con sus procesos de admisión[1]. Aparte de las corruptelas, las políticas de alto rendimiento, convenios con los gremios, y pruebas mal diseñadas alientan la exclusión de los sectores más vulnerables de la sociedad.

4. Según ellos, se pone en duda el carácter equitativo de la selección por promedio de calificaciones en bachillerato. Además se alega que cuando el gobierno no permite que los aspirantes compitan en una prueba es porque reconocen que la calidad de la formación en los planteles públicos es menor. La realidad es que lo que está planteado es la utilización de distintas variables relacionadas con el aspirante, que se plantea el uso de los promedios en forma de percentiles y que no hay hasta ahora nada suficientemente definido para dudar de la equidad de lo propuesto. Por otro lado, nadie desconoce las falencias de la educación básica y media, pero no se puede desconocer que un bachiller con esos recursos no tiene como competir contra otro bachiller que paga por su cupo, u otro que paga cursos que le enseñan a superar las pruebas.

5. Según ellos, no se está enfocando el problema de la educación básica y media y la calidad en estas etapas de la educación se viene deteriorando. De esta forma, se esta forzando a la población a recurrir a la educación privada y estaríamos en proceso de “privatizar la educación.” La realidad es que sí es cierto que hemos mantenido vigente por demasiado tiempo los programas educativos de la cuarta. Afortunadamente, ya se está incorporando un programa de educación lleno de valores morales y de alta calidad cognitiva que habrá de cambiar esta realidad. A pesar de la obsolescencia e impertinencia social y académica del actual programa, ha habido un fuerte empeño en incrementar la matricula escolar y la equidad en la admisión en todos los niveles. Ahora bien, la propuesta del SNIEEU va a traer como consecuencia que sea menos atractivo ingresar a la educación privada al incrementarse las probabilidades de que un estudiante de un plantel público ingrese a la educación superior. Además, dado que dentro de cada plantel tendrán preferencia los de mejor desempeño, se generará una cultura escolar de mayor interés por el aprendizaje y el rendimiento. Es notorio ver como los estudiantes de bachillerato de hoy en día, poco se preocupan por obtener buenas calificaciones. Es de esperarse que la adopción del SNIEEU contribuya a incrementar la calidad de la educación media.

6. Según ellos, el gobierno debe hacer esfuerzos para incrementar cupos y alegan que “el gobierno mantiene el cerco presupuestario y el hostigamiento permanente con bandas armadas que lo que hace es quemar cupos.” La realidad es que “Desde 1980 hasta 1998, la matrícula de las Instituciones de Educación Superior Oficiales prácticamente se había estancado. A partir de 1999, la matrícula de las IES oficiales se ha triplicado (de 368 mil estudiantes a 1 millón 175 mil)”[2]. Por otro lado, parece que la gente de la FAPUV se olvida de lo que es un cerco presupuestario, lo que es pasar meses mendigando por tu sueldo, lo que es la violación sistemática de las normas de homologación. Por último, dejemos sin más comentarios el absurdo señalamiento del “hostigamiento quema cupo”.

Al leer la propuesta del SINIEEU, uno se da cuenta que la misma no está acabada, que hay muchos detalles importantes por definir. Son loables los principios y propósitos, pero la complejidad del problema hace que se presenten dudas acerca de que la implementación apunte efectivamente hacia los propósitos. En la última reunión del CNU se aprobó abrir la discusión nacional sobre este tema hasta el mes de mayo sobre los principios allí esbozados. De modo que, es pertinente participar en la discusión haciendo propuestas concretas sobre los temas inconclusos. Los principios rectores del SNIEEU son:

a. Ingreso universal

b. Orientación de la educación superior a la satisfacción de las necesidades del país.

c. Acción sistémica.

d. Reconocimiento de la diversidad de los estudiantes, programas académicos, instituciones y realidades locales y regionales.

e. Flexibilidad del sistema.

f. Municipalización universitaria y territorialidad.

g. Igualdad de condiciones y equiparación de oportunidades.

h. Diversificación de la oferta.

Sobre la base de estos plausibles principios y sobre la base del plan de transición 2008[3] surgen las siguientes dudas:

· ¿Cuál es el orden de prioridades para la asignación: región, estado, tipo de bachillerato?

· ¿Con qué criterios se define la asignación de la institución universitaria a cada estudiante? (Dado que dentro de los principios del sistema no se garantiza que el bachiller será asignado al plantel de su preferencia).

· ¿Qué indicadores de desempeño se tomarán en cuenta: promedio general, promedio por áreas (en Ingeniería es fundamental el promedio en Matemáticas), ordinal de promoción, ordinal por áreas? ¿Qué valor se le dará a las pruebas vocacionales?

· ¿Qué consideraciones se hará sobre la población flotante? ¿Cómo se evaluarán los distintos planteles de la cual provienen los antiguos egresados?

· ¿Cómo se ponderan los distintos indicadores?

· ¿Cómo conseguir un esquema verdaderamente incluyente?

· ¿Cómo tener transparencia en la asignación?

En próximos números se harán propuestas específicas para contribuir a la calidad del diseño del Sistema Nacional de Ingreso de Estudiantes a la Educación Universitaria.


[1] Ver en http://webdelprofesor.ula.ve/ingenieria/pachano los artículos:

1. Análisis Estadísticos sobre el Patrón de Respuestas de la Pina 2003.

2. Análisis de las Estadísticas del Proceso de Corrección de la Prueba de Selección 2003 de la Facultad de Ingeniería.

3. Estudio sobre la Imagen Institucional de la Universidad de Los Andes en Relación con los Procesos de Admisión.

[2] http://www.mes.gov.ve/informa/publicaciones/SINIEEU.pdf

[3] http://www.mes.gov.ve/informa/publicaciones/SINIEEU.pdf